
Los suelos fríos no solo causan molestias en los pies; también extraen el calor del cuerpo, tensan los músculos y provocan sensación de frío, incluso cuando el termostato indica que debería hacerse más cálido. En baños, cocinas y zonas de entrada, ese frío húmedo no solo resulta incómodo, sino que también impide relajarse realmente.
¿Qué es importante desde el punto de vista técnico?
Los calentadores por infrarrojos colocados debajo de las baldosas funcionan de manera similar al sol: emiten calor directamente hacia las personas y las superficies, sin calentar primero el aire. Contienen elementos de fibra de carbono o cuarzo que generan energía de infrarrojo lejano. Esta energía penetra en la piel, proporcionando un calor suave y uniforme. Se siente rápidamente, generalmente en segundos después de pisar la zona calentada.
La instalación es sencilla, ya que el sistema se coloca debajo de las baldosas y no interfiere con nada. La mayoría de los modelos están diseñados para circuitos de 120V o 240V, y se controlan mediante un termostato integrado, lo que permite mantener una temperatura constante y cómoda, sin que la temperatura varíe demasiado entre caliente y frío.
¿Por qué funciona bien en estos lugares?
La diferencia radica en que este tipo de calentamiento evita que los suelos actúen como sumideros de calor. El calor de infrarrojo lejano estimula la circulación sanguínea, lo que ayuda a que los músculos se relajen después de un día largo o de un entrenamiento intenso. Para las familias, esto significa menos sorpresas por parte de suelos helados por las mañanas y una sensación de comodidad mayor por las noches.
Dado que el calor es direccional y se concentra en el lugar donde uno está parado o camina, el consumo energético puede ser menor que si se utilizara un calentador para toda la habitación. Se obtiene comodidad justo donde se necesita, y no simplemente un aumento de unos pocos grados en la temperatura del aire.
Qué hay que tener en cuenta
Es mejor planificar la instalación de calentamiento debajo de las baldosas antes de colocarlas o durante una renovación, ya que los cables o placas deben instalarse bajo la capa inferior del suelo. La superficie del suelo también es importante: las baldosas y la piedra ofrecen los mejores resultados, mientras que algunos materiales más gruesos pueden ralentizar la distribución del calor. El sistema es silencioso e discreto, pero el termostato debe estar en un lugar adecuado para evitar sobrecalentamiento. Además, es necesario contratar a un electricista calificado para asegurarse de que el calentador funcione correctamente según las normas locales.